Wednesday, October 30, 2013

Éramos tan jóvenes

Pioneers, Oh, Pioneers


Éramos tan jóvenes. ¿Se acuerdan? Hace ya 39 años y monedas. ¿Recuerdan a Leo Partuzza Fariña? Ahí a la izquierda, qué nostalgia, fue unos tres o cuatro años antes de su triste desaparición, cuando lo encontraron sobre el piso del baño con Karina J, ambos con sobredosis. Qué tipo talentoso. Y Pamelita, con sus cuestionamientos a la comida paleo, pobre, se mató a harinas y la diabetes se la llevó a los 53. Nos acompañó hasta el libro sobre los visigodos (que resultó bastante aburrido). Creo que lo de Pamelita fue el inicio de la campaña legal de Bad Scooter contra Blancaflor por sus efectos en la salud, lo que a su vez desembocó en estos tiempos de Prohibición de Harinas. Pensar que en aquella época se comía pan como si nada, y hoy es más difícil de conseguir que la cocaína.

Ya en esa época había críticas a la conducción... la doctora protestaba porque le parecían aburridos los libros, yo creo que sólo googleaba las fotos de los autores; si no me equivoco se enamoró de Jared (a quien le escribió esta elegía) y de aquel Dr Ryan que proclamaba el amor libre de los bonobos; y no sé si no tenía una afición también por su colega de la BBC, Alice Roberts. En fin. 

Creo recordar que fue tras esa primera reunión en que se criticó mi conducción que, antes de presentar la renuncia al año siguiente y pasar al sistema de coordinación rotativa, clavé dos libracos imposibles para el verano. Es más: si no me acuerdo mal puse los dos juntos en la página a fines de octubre, como para que el ladrillazo les cayera de una sola vez sobre sus cabezotas rebeldes y holgazanas. Como para responder a los pedidos de posponer con todo lo contrario: anticipar.

Uno (The Horse, The Wheel and Language: How Bronze Age Riders from the Eurasian Steppes Shaped the Modern World de David Anthony) era sobre los misteriosos IndoEuropeos, bastante especulativo por cierto. La entrada de Wikipedia no era mala introducción para presentar el misterio. Y la gente de Goodreads aportaba tips sobre como leer este mamotreto de longitud proporcional a su nombre: 

I thoroughly enjoyed reading this book. Admittedly it does get bogged down describing archeological sites but you can skim through those sections without missing anything.

que es lo que la mayoría de nosotros temrinamos haciendo.

Y como para completar el masoquismo, creo que fue aquella vez que también colgué, como libro 10 (último de aquel año inicial) lo mejor que pude encontrar sobre China, que no era ni más ni menos que la Cambridge History of Ancient China. Y, cuchen esto: ERA UN PDF. Realmente para matarme. Pero era un libro carísimo y que no estaba en formato Kindle. Como mínimo consuelo sugerí que se leyera sólo hasta el capítulo 5, de la Western Zhou Dynasty, cosa que ya no tengo recuerdo qué era. Pasaron 4 décadas....

Creo que fue ahí que empezó el cisma del grupo, los que siguieron esta tortura por un lado (Lola, Pamelita --Dios la tenga en la gloria-- y no recuerdo si alguno más) y los que se fueron con Fariña a ver tele. Por suerte al tiempo nos reconciliamos, empezó toda la época de los asados paleo y ahora ya llevamos veinte años con el té de los jueves. 

Vamos quedando menos, y cada año un poco más viejos, pero acá estamos los que somos. 399 libros leídos y sólo nos falta el broche de oro, nuestra propia obra colectiva: "2015-2040: el milagro de la Argentina Potencia". Quién lo habría imaginado allá lejos y hace tiempo.

Tuesday, October 1, 2013

Of Course, RA

by Leo Partuzza Fariña

Se nos pasa la vida y todos los proyectos que alguna vez soñamos se mutilan, se recortan, se pulen. O quizás los acomodamos un poco: revisamos nuestras expectativas a la baja para no sentirnos tan mal. Nuestras fallas cognitivas nos han jugado una nueva mala pasada: una vez más, nuestros planes no se cumplen.

Yo igual ya me voy dando cuenta de que estoy grande para esas fantasías que aparecen en momentos en que las endorfinas se apropian de tu buen criterio. Me entrené duro para volver al fútbol (papi, nada de estadios), pero mis últimos cuatro regresos terminaron en lesiones cada vez más graves que acabaron con mi tendón de Aquiles, que de ninguna manera es mi único punto débil. Mejorar mi ajedrez podría ser otro objetivo, pero simplemente no me da sentarme a estudiar y termino confiando únicamente en mi talento natural, que es escaso, sesgado y repetitivo. Mi profesión tampoco me entusiasma demasiado y no creo que me vuelva rico o famoso con ella (en realidad no soy Leo Fariña).

Asi que lo único que me quedaba es mandarme algún viajecito a USA o Europa para visitar y de paso mandarme a escuchar alguna conferencia interesante en alguna universidad. Pero claro, es un sueño caro. Más aún: ezimpozible! Para participar de un curso interesante en una universidad extranjera, aunque sea del profesor Mostaza Merlo, hay que anotarse, rendir el GRE y el TOEFL, que te acepten para el año entrante (cuando Merlo por ahí ya renunció), y si tenés la suerte de que te acepten tenés que garpar el tuition, la cuota y rezar que te descuenten algo con una beca. Si tenés más de 40 te vas a sentir un viejo desubicado, lleno de prejuicios, lento para pensar y con la más absoluta imposibilidad de relacionarte con nadie que no sea el profesor, que como no tiene tiempo no te va a dar bola.

Pero esto terminó. Estimados nerds, metanerds y subsidiarios: me enorgullece anunciarles que desde 2012 tenemos disponible en nuestras computadoras la tierra prometida, el edén mismo, el sueño del pibe… y no lo sabíamos. Se trata de Coursera (https://www.coursera.org/) , una plataforma de aprendizaje que cuenta con más 400 cursos y 4 millones de alumnos. Su fundador es Andrew Ng (se pronuncia Ng) y nadie sabe como demonios hace para ofrecer cursos gratuitos de las mejores universidades del mundo con los mejores profesores del mundo. Parece que en realidad este es un proveedor de una iniciativa mayor, que es Massiv Open Online Course (http://www.mooc.es/). Y si todo esto te parece caro, tenés un competidor que es Udacity (https://www.udacity.com).

Yo tomé un par de cursos en Coursera y son en serio. Tienen conferencias grabadas donde se ve al profesor explicando detalladamente. Tiene material escrito, ejercicios, foros de discusión, videoconferencias en vivo y, por supuesto, exámenes. Podés tener un certificado informal solo cursando y aprobando, pero si querés un signature track, que verifica tu identidad, tenés que garpar 40 dólares. Igual, bastante más barato que la estrategia que les propuse más arriba.

Alguno se estará preguntando por qué les estoy hablando de todo esto. Bueno, resulta que entre los cursos hay uno de Historia del Mundo desde 1300, que lo da Jeremy Adelman, de Princeton, que parece que es un capo (como casi todos los canadienses). Chequeen en https://www.coursera.org/course/wh1300. El curso empezó el 16/9 y todavía hay tiempo para meterse, ver las conferencias y, si se animan, contestar las consignas de los exámenes.

Si quieren seguir con sus sueños imposibles, allá ustedes. Yo me quedo acá, en mi compu, con Coursera, papas fritas y ¡good show!