Thursday, May 30, 2013

Ironía: me alegro por salir del Edén

Creo --creo-- que logré convertir el libro "Out Of Eden" a formato MOBI. Por lo que creo que llegué a entender --pero no estoy nada seguro-- uno no puede mandar el archivo de Amazon a otro y convertirlo: sólo el que lo compra puede convertirlo (esto es en agradecimiento a una nueva integrante, Silvia Cecere, que me había enviado el archivo original de Amazon: lamentablmente no sirve). De modo que lo compré al módico precio de 9 dólares y aquí lo tenemos --creo-- en mi Google Drive.

El primero que intente bajarlo, comente. Con que uno diga: "Pude", suficiente, supondremos que los demás también. Me da fiaca ahora convertirlo a EPUB, después lo hago.

Una cosa buena del libro de este mes es que viene acompañado con otro material didáctico, a saber:


Agradecemos especialmente a Miguelio quien recomendó todas las lecturas y películas de este mes y a todos los que pusieron un poco de tiempo para intentar conseguir el libro.

Sería bueno armar una masa crítica de 130 personas (recuerden: dijo Reader que ese es el número ideal) así nos garantizamos que esta Incredible Human Journey que estamos compartiendo llegue a destino aunque se nos caigan soldados. De modo que, si pueden, difundan.  

Wednesday, May 29, 2013

La tiranía del mercado

OK, no encuentro Out of Eden de Oppenheimer online, gratis, y me cansé de buscarlo. Lamentablemente vivimos en un mundo de derechos de autor (el que quiera mi opinión al respecto, aquí) De modo que, salvo que aparezca una mano salvadora, como ocurrió el mes anterior, las opciones son:

(1) Si alguien quiere, coordinar con Miguelio (ver comentarios al post anterior) para escanearlo o fotocopiarlo.

(2) Por mi parte, como quiero leer este libro, lo adquiriré en Amazon al precio de 9 dólares, cambio oficial.

Lamentamos esta situación. Si alguien sabe alguna manera de convertir el formato Amazon para poder distribuirlo, tenga la amabilidad de explicarme así puedo ponerlo a disposición.

Monday, May 27, 2013

¿Me ayudan a cruzar el Sinaí?

por Lucas Llach

Qué buen libro el de John Reader. Llegué a tiempo, esta vez, al final de la parte tres que habíamos puesto como objetivo -- leí al mismo tranco que parece hablarnos el bueno de Reader: firme, sin prisa, sin pausa. Da la impresión, Reader, de ser esa gente a la que si le preguntás, te contesta súper interesada, con dedicación, con ganas de que aprendas, sin esnobismos; y si no le preguntás, y querés hablar de otra cosa, está todo más que bien. Un divino. 

Valeria ya hizo una de sus épicas reseñas de los primeros capítulos, y nos deja a todos sin mucho que agregar. Pero les cuento partes que me resultaron emocionantes. 

En primer lugar: FUIMOS CARROÑEROS durante millones de años. No lo sabía. OK, no éramos exactamente nosotros, eran los Gracile Hominids o los Australopithecus Afarensis o ya no me acuerdo bien quién. La escena que contó la Dra sobre el Niño Pastor en 1980 carroñeando con una piedra a un antílope que vio por ahí muerto mientras pastaba a sus cabritos primero me impresionó, después me emocionó -- por último me dio hambre.

Y toda esa historia de que nos paramos, o se pararon, para limitar el calor. Entonces te hacés la escena. Grupos de gentecita al calor de África, bajo algún árbol no muy reparador, cerca de un curso de agua pero no para tomarla, sino viendo cómo los antílopes dan sus últimos tragos y entonces, zas, el león, la batalla, la sangre y ahí quedaron los restos. Y el jefe de nuestra banda de 130 (porque un número mayor que eso para convivencia es un horror, estoy de acuerdo, me vuelvo fóbico) diciendo: "En marcha, ya se fue el león", y ahí salimos, en ese estilo barefoot runner que adoramos, pasitos cortos, apurados bajo el sol que quema, todos con piedras puntiagudas en la mano a sacar la carne que quedó y --atención-- comiendo mucho del caracú. Qué belleza.

Un tercer momento, para ir terminando y no aburrir: la leche. Tan penoso ese paso a la agricultura, esa recolección de tubérculos de papiros o totoras, serían, que dejaba el Nilo al retirarse la inundación. Creo que en todos esos ciclos de población-alimentos le falta a Readar una mención más explícita al mecanismo del genio de Thomas Malthus. La agricultura no nació por la abundacia, nació por la escasez -- nació porque aun con la lactancia prolongada (y por lo tanto menor chance de embarazo) las tasas de fertilidad del Zero Pill Bonobo Sex deberían ser bastante altas. Y era inventar la agricultura o mantener tasas de mortalidad altísimas: fija la cantidad de alimentos, la cantidad de adultos de la siguiente generación tiene que ser igual que la de la generación actual; si nacen (conservador) 4 críos por mujer, o sea 2 por adulto, tiene que morirse la mitad para que no crezca la población; los defensores del estilo de vida paleo decimos: paleo sí, pero con preservativos, pastillas o *algo*. Ah, ya dije todo esto en mi entrada sobre Sex At Dawn

Y ahí la leche: una manera de compensar el desastre nutricional, por escasez de calcio y de hierro, que implicaba dejar de comernos los huesos y sobre todo los caracús, esas bombas de calcio. El primer tolerante a la lactosa (un deforme con suerte, como todos los primeros individuos de adaptaciones darwinistas) tuvo la gran ventaja de poder compensar con leche de vaca (en realidad, de algún descendiende del "auruch salvaje" o Bos Primigenius) el calcio perdido.

File:Tur ZHerberstein pol XVIw small.jpg

Auruch en 1556 -- "they survived in Europe until the last recorded aurochs, a female, 
died in the Jaktorów Forest, Poland in 1627"

¿Y ahora? Estoy buscando para libro de junio "Out of Eden: The Peopling of the World" de Stephen Oppenheimer, recomendado en su momento por el comentarista Miguelio. El fenómeno a estudiar promete: esa bandita que, según Reader, no llegaba a las 100 personas, que cruzó el Sinaí y conquistó el mundo. Qué belleza. Nuestros choznos inconscientes, libertinos y aventureros. Como es ya habitual, no encuentro versión electrónica gratuita. Si alguien tuviera la amabilidad... 

Friday, May 17, 2013

Entre nerds no nos pisamos los papers


por Valeria Beruto

John Reader: te guglié para verte la cara. Y sos feo. Feo como Carlos Pagni, feo como Bernardo Houssay, feo como mi jefe de cátedra de farmacología; y a la vez hermosamente inteligente como todos ellos. Tanto que lideraría una turba de vergonzantes groupies para ir en procesión a tirarles corpiños a cada uno, a sus casas, laboratorios u oficinas.

El libro que escribiste es segmentante, eso lo entendimos al ratito nomás de empezar a leerlo. Como el Bloody Mary: están los que lo amamos, y están los que le parece un “jugo loco”. Para los nerds como yo, tu libro es fas-ci-nan-te. Si hay alguien en la sala que no se considere nerd y que le haya gustado, lo puede comentar ahí abajo. O directamente asumirlo y formar fila acá a la derecha, que hoy estamos entregando visa y green card para ir a Nerdenia (where nerds happily live ever after).

You got me at hello, Reader. Cuando arrancaste por el principio, por los cachos de roca que hicieron que el continente sea así. Porque eso determina, como vos decís, casi todo lo demás. Eso es explicar un continente de manera original. Los ricos viven a la sombra, donde hay vegetación y minerales preciosos; y eso lo decidió la geología, en una crónica de la inequidad anunciada.

Algunos datos duelen: 

Thursday, May 16, 2013

Hermanos Dawn, hermana Dusk

by Mr Leo Petruzza Fariña

Lamento que me tengan que aguantar opinando otra vez sobre esto. Pero no se preocupen, mis intereses se concentran en estos primeros años de los 200.000 y luego, a medida que nos ponemos más historicistas y menos científicos (uy, se me escapó…), me voy a meter menos en vuestras vidas.

En esta oportunidad me acerco a usted señora, a usted señor, para comentarle que leí Sex at Dusk. La verdad, debe ser feo que te escriban un libro entero solo con el propósito de refutar todos y cada uno de tus argumentos. Me viene a la mente Miseria de la Filosofía de Marx, escrita para burlarse de Filosofía de la Miseria de Proudhon. Una vida arruinada para siempre. Para colmo, para entender Dusk hay que haber leído antes Dawn casi obligatoriamente, lo que hace que quienes querían leer Dusk solo para tener conocimiento del tema, se encuentren con las tremendas impugnaciones a las teorías Dawn.

Tal es la calidad y el poder de las objeciones de Dusk a Dawn que me resulta inverosímil que Dusk lo haya escrito una sola persona. Lynn Saxon, la autora, parece más una testaferra de un dream team de biólogos, antropólogos, psicólogos, genetistas y neurólogos. Encima como es mujer, cierra el círculo de una crítica políticamente aceptable. La palabra precisa para expresar lo que hace este libro con Dawn es DEMOLICIÓN (lindo cuando uno puede resumir una idea en una sola palabra, no?).

No quiero quitar méritos a Lynn (nombre que, dicho sea de paso, aparece mucho en películas con temario sexual), solo marcar lo claro y devastador de los argumentos de su libro. Para los que gustan de las afirmaciones con respaldo, recomiendo ampliamente la lectura, y si solo quieren ver las refutaciones de las leyendas de Dawn, lean nomás las viñetas, que ahí se resumen bien las ideas.

Interesantemente, no encontré respuestas en la web de los hermanos Dawn sobre la hermana Dusk. En Amazon hay reviews que favorecen los extremos (ni uno de 3 estrellas), pero los que califican mal parecen estar muy enojados. Dos pastillas:

“This ridiculous tome is clearly a pitiful attempt to lash out at the well-researched, scientifically backed SEX AT DAWN. Obviously, the author's own personal struggle with their sexuality and sex in general compelled them to try to topple the truths in SEX AT DAWN. To be so driven to put your own money up to publish such a silly book... wow. The author clearly either needs a hobby, or to get laid well. (My guess is the latter.) Don't waste your time or money with this nonsense.”

“This is a religious/conservative cultural screed masquerading as science. It attempts to discredit the powerfully written and scrupulously documented book "Sex At Dawn." Intellectually it is the equivalent of plugging your ears and screaming, "La la la la, I can't hear you!". That Lynn Saxon was so disturbed by the implications of the original is itself an endorsement of the book, which in 400 pages (including citations of studies and books dating not only to the Renaissance but early classical texts) demonstrates the cultural fallacy that monogamy is innate in the human species. To be so passionately offended as to write an entire book trying to debunk this suggests that someone feels terribly insecure about her own sexuality.”

Lo parió, acusan a la pobre Lynn de no tener atención suficiente… de lo que se desprende que posiblemente una visita a las bonobo-parties no le vendría mal. Todo muy progresista y respetuoso, como se ve. ¿Será como en política, que como decía un ex presidente, el que se calienta pierde? ¿O dado el tema que estamos tratando, en realidad el que se calienta gana?

Tuesday, May 7, 2013

SEX-AT-TRON


by Mr Leo Petruzza Fariña

Es la primera vez que leyendo en inglés un libro de divulgación científica (o algo así, ponele), logro distanciarme y elaborar una crítica concreta yo solo. Soy de los que me convenzo pronto, y cuando leo una crítica a la postura original, me vuelvo crítico. Pero esta vez no fue necesario leer nada más, aunque por lo que se anduvo diciendo por acá, voy a ir por Sex at Dusk para ver si estoy o no bien rumbeao. A los bifes, entonces.

Yo entiendo que hay que evitar las PEPAs (brillante LL ahí…). Pero si Sex at Dawn (SAD) pretende representar un ataque a la psicología evolucionista (PE), se queda muy a mitad de camino. Su retórica me suena a libro de ventas de ideas donde la técnica que más se explota es la de caricaturizar al enemigo (aquí la PE), de ser posible sacarlo de contexto y, si éste tuviera alguna credibilidad, decir que en realidad uno está hablando para las versiones “extremas” de la teoría. Las réplicas no son mejores que eso. Abundan las frases a la Wilberforce (el obispo que discutió famosamente con el bulldog de Darwin, Thomas Huxley) del tipo “¿si venimos de los monos, por qué no comemos bananas todo el tiempo? Peor aún. Muchas veces ni siquiera se replica con una pregunta, sino con frases del estilo: “nos dicen que las mujeres venden caro su cuerpo y bla bla bla. En una palabra, según esta teoría son todas prostitutas”, o si no “según PE la estrategia evolutiva de los hombres es engañar a su esposa embarazada sin dejar de ser violentamente celosos. Encantador”.

Y como dijo Lucas, es muy raro que tipos de este nivel interpreten la evolución de manera literal diciendo que no es cierto que la gente piensa en el sexo para tener hijos. No es necesario razonar evolutivamente, basta con tener comportamientos compatibles con la reproducción. Otra vez, huele demasiado a técnica retórica. Lo mismo pasa con las burdas caracterizaciones de las teorías de Dawkins o Ridley, largamente explicadas y aclaradas por los científicos.

A medida que avanzo hacia la tesis principal de SAD, resuena en mi cabeza una y otra vez la palabra AJENO. No hay duda de que somos bestias hambrientas de sexo, evolutivamente lo más esperable. Pero tan cierto como eso es que ese hambre, a diferencia de las ganas de morfar en mac donalds, es (i) privado y (ii) diferente entre hombres y mujeres. Remedando aquella maquinola de Woody Allen, nuestro SEXATTRON está guardado en un placard, y los géneros no lo usan en las mismas circunstancias.

El deseo está, pero la culpa y el remordimiento cuando hacemos los que nuestros instintos nos dictan también. El sexo tiende a ser privado en parte por eso, y esa culpa es también miedo, porque el sexo grupal trae kilombo. El otro día pensaba las condiciones para participar vos y tu pareja de una orgía y pasarla bien, sin celos, sin sentirte disminuido respecto de otros, y sin arrepentimientos posteriores. Piensenló. No hay chance. La cantidad de requisitos, acuerdos entre participantes y salvedades son infinitas. Por eso solo hacían orgías los emperadores enfermos de poder, sangre y sexo. Solo mediante la compulsión (más el alcohol o las drogas) podríamos vivir bajo el imperio de las bacanales. O sea, no siendo nosotros.

¿No es diferente el sexo para hombres y mujeres? Los autores mencionan con desdén un estudio donde los hombres se muestran muy solícitos para el dunga dunga inmediato y las mujeres no. Los números son contundentes: 75% versus 0%. Para SAD es “el único estudio en que se basa esta hipótesis”. Más allá de que hay varios estudios más y que este comportamiento no nos resulta nada inverosímil, ¿realmente creen los autores que no somos bonobos por razones culturales? Me queda la siguiente duda: si los autores defienden la implausible idea de la felicidad cavernícola pese a la evidencia en contra, ¿cuánta confianza debemos tener en sus contraejemplos de culturas de humanos SEXATTRONES? ¿Realmente en estos lugares las mujeres se entregan a puertas abiertas en esta suerte de touch and go moriacasanesco? Si el ejemplo es Mosuo (40.000 habitantes), unos siete minutos de investigación por internet bastan para revelar que hay dudas serias sobre la promiscuidad femenina allí (y también sobre otros mitos, como que no saben lo que es asesinar o violar, o que son un matriarcado puro). Ojo Lucas, no desperdicies la guita del pasaje (comentario poco político: viste las fotos?).

Si estas son las justificaciones y pruebas de SAD, me voy quedando con PE, che. Luego de escribir esto, leí un par de reviews negativos. Uno es este, y el otro, mucho más violento, es este, que en los comentarios incluye dudas sobre las credenciales de Ryan.