Monday, December 30, 2013

The Horse, the Wheel and Language

Me siento obligada a contribuir algo porque me preocupa a) que nadie haya leído el libro b) que vayamos abandonando de a poco cuando todavía nos faltan 39 años (pienso llegar a todos). 

Después de la bomba de Diamond, este libro es más tranquilo, académico, y reconozcámoslo, un poco más aburrido. Pero es que Diamond es el que nos convenció a todos de arrancar y en octubre de no abandonar todavía, pone la vara muy alta.

Pero David Anthony también tiene aportes interesantes:

- Lo que se asume como criterios generales de transformación del lenguaje (ej: una consonante dura tiende a suavizarse). Este es un tema que veníamos leyendo bastante, pero que acá entró en más detalle técnico (sin ser incomprensible). Me arruinó la fantasía del viaje en el tiempo porque ahora me imagino que no entendería nada, ni siquiera viajando pocos siglos para atrás.

- La idea de que en los bordes entre sociedades la cultura "original" se refuerza y no diluye con la del otro lado. Sería interesante ver si a lo largo de las épocas / lugares se mantuvo el criterio. 

- Que el idioma proto-indoeuropeo se expandió con un modelo de franquicias y no de invasión / ocupación. O sea que la conquista cultural no es un fenómeno tan reciente como uno pensaría. 

- El estudio sobre el "bit" (no sé cómo se dirá en castellano). Este parece ser el foco académico del autor y es divertido verlo mostrar su lado más nerd pero simpático a la vez (el recorrido humano de su investigación).  

- Y por último, me encantó la reconstrucción de cómo podrían haberse manejado las primeras chariots. Voy a releer Asterix y mirar Ben Hur para reevaluar su técnica y si está alineada con la del mar Caspio.


Y si siguen nostálgicos de Diamond al terminar, el libro de Anthony lo referencia y casi al final dice "The potential geographic advantage Diamond described was frustrated for millenia, not a short time, by human distrust of foreign ways of doing things and admiration for the familiar ways."

Personalmente me imagino que eso fue siempre así (aunque Anthony resalta que acá había barreras ecológicas significativas) pero aún con estos problemas la transición era más fácil que donde la distribución no era horizontal. No te metas con Diamond, Anthony.

Pamela

Monday, December 16, 2013

Los que no lean a Jared Diamond, véanlo

Como dice Fariña, es la mejor hipótesis que tenemos de la divergencia entre civilizaciones agrícolas exitosas y paleos/neolíticos primitivos:


Saturday, November 16, 2013

Review del libro "X e Y" de Jared Diamond

por Leo Partuzza Fariña

Nunca pensé que vos, Jared, ibas a incurrir en semejante error. Se que no sos de los que fallan a la hora de distinguir lo importante de lo que no lo es. Vos te fuiste a Nueva Guinea a aprender. Vos sabés lo que vale un buen argumento, una buena teoría. Vos te bancaste a esos nativos, por llamarlos de alguna manera, para encontrar una verdad profunda. Vos escribiste quizás el libro de ciencia divulgativa más trascendental de la historia.

Y sin embargo, fallaste miserablemente. Te equivocaste como un amateur. Como quien escribe su primer libro. Como quien es obligado por una editorial malévola a ir contra sus propias ideas, contra su propio arte, contra su propia inteligencia.

¿Cómo es posible, Jared querido, que habiendo descubierto lo que nadie titulaste con lo que todos saben? ¿Qué estabas pensando, Jared? ¿Qué extraña voz interior te sopló al oído semejante engendro? Es como si Newton después de descubrir la gravedad publicara “The Apple”. O si Smith, tras capturar la esencia de la mano invisible y ejemplificarla con la fábrica de alfileres, hubiese escrito “Juan y pinchame se fueron al rio”. O como si Darwin, inspirado en la selección natural tras su viaje con el Beagle, apareciera después con un “De Ushuaia a Galápagos: una bocha de bichos” (ok, “El origen de las especies” también es un titulo pésimo. La teoría de la evolución no es ni sobre el origen de la vida, ni sobre la evolución de las especies, pero igual algo que ver tiene). 

Sabelo, Jared. Titulaste tu mas grande obra con un nombre estúpido, recursivo, irrelevante. Peor aún, tu teoría se paso a llamar como ese titulo erróneo: GGS Guns, Germs and Steel. Para empezar, son tres teorías, no una. Imaginate si Marx hubiese titulado: “Capital, mercancía, plusvalía absoluta y relativa, lucha de clases, superestructura, explotación y mafias en el mundo moderno”. Una garcha, una maldita garcha. Para colmo de males, los guns y los steels (a diferencia de los guns y los roses) están relacionados. El steel sirve para hacer los guns. Así que ahí te sobra una palabra. Para completar tu engendro, lo de los gérmenes medio que ya se sabia, así que con eso tampoco es que aportaste mucho.

Por supuesto, no estaría tan enojado con vos, Jared, si tu libro no tuviera adentro una idea genial. Me quedo corto, tiene la mejor teoría que he leído en mi vida, sacando la evolución. (De paso, leí por ahí que había una discusión sobre quien fue mas grande, Darwin o Marx. No hay comparación posible, Marx es resultado del contexto, no de la naturaleza. Si hay vida inteligente en otros planetas, sólo algunos tendrías marxes, pero todos tendrían darwines). Jared, tu descubrimiento no es que con guns, germs and steel cien europeos malolientes liquidaron a millones de nativos. Eso no explica nada, porque la pregunta que sigue es por qué tenían gunes y steeles. Las explicaciones buenas son las justificaciones últimas, las profundas, las del principio de los tiempos. Las metateorías. Una metateoría no es una teoría gauchesca, sino la madre de las teorías, la causa inicial relevante, el huevo de la serpiente del conocimiento.

Jared, seamos claros: descubriste que Europa llegó a América y no al revés porque el continente europeo es horizontal y el americano vertical. En uno se mantiene el clima y en el otro no. Movete en Eurasia y vas a progresar. Movete en América y cagaste fruta. Tu teoría no es GGS, es XY, tarado. Los ejes de los continentes son una verdad simple, clara y definitoria. No puede ser que no la hayas visto. Son de esas metateorías que si finalmente no se prueban ciertas, deberían serlo, por respeto al que se le ocurrió. Te hiciste la pregunta correcta, Jared, y tu titulo la contestó mal. Tu trivia “guns, germs or steel?” tiene todas las respuestas incorrectas. Sos el genio más desperdiciado de la historia, publicitando lo peor de tu libro y ocultando lo mejor. Obligaste a la gente a leer tu libro para respetarte, y son 800 páginas y unos cuantos dólares.

Ni siquiera los 200en40, que son gente de bien y leen que te leen, te hicieron una reseña. Te ignoraron Jared. Pasaron de largo la idea más brillante que da respuesta al tema más complejo. Y ahora me calenté (sí, todavía mas) y pienso que la teoría de la evolución estará muy bien, pero no es tan genial porque no puede no ser cierta. El mérito de Darwin fue darse cuenta antes, pero tarde o temprano alguien la iba a descubrir. La metateoría XY, no necesariamente alguien la iba a descubrir. Y vos la tiraste a la basura, la minimizaste, la ocultaste. No la quisiste share, Jared. Y eso no se perdona.

Bue, te perdono igual.

Wednesday, October 30, 2013

Éramos tan jóvenes

Pioneers, Oh, Pioneers


Éramos tan jóvenes. ¿Se acuerdan? Hace ya 39 años y monedas. ¿Recuerdan a Leo Partuzza Fariña? Ahí a la izquierda, qué nostalgia, fue unos tres o cuatro años antes de su triste desaparición, cuando lo encontraron sobre el piso del baño con Karina J, ambos con sobredosis. Qué tipo talentoso. Y Pamelita, con sus cuestionamientos a la comida paleo, pobre, se mató a harinas y la diabetes se la llevó a los 53. Nos acompañó hasta el libro sobre los visigodos (que resultó bastante aburrido). Creo que lo de Pamelita fue el inicio de la campaña legal de Bad Scooter contra Blancaflor por sus efectos en la salud, lo que a su vez desembocó en estos tiempos de Prohibición de Harinas. Pensar que en aquella época se comía pan como si nada, y hoy es más difícil de conseguir que la cocaína.

Ya en esa época había críticas a la conducción... la doctora protestaba porque le parecían aburridos los libros, yo creo que sólo googleaba las fotos de los autores; si no me equivoco se enamoró de Jared (a quien le escribió esta elegía) y de aquel Dr Ryan que proclamaba el amor libre de los bonobos; y no sé si no tenía una afición también por su colega de la BBC, Alice Roberts. En fin. 

Creo recordar que fue tras esa primera reunión en que se criticó mi conducción que, antes de presentar la renuncia al año siguiente y pasar al sistema de coordinación rotativa, clavé dos libracos imposibles para el verano. Es más: si no me acuerdo mal puse los dos juntos en la página a fines de octubre, como para que el ladrillazo les cayera de una sola vez sobre sus cabezotas rebeldes y holgazanas. Como para responder a los pedidos de posponer con todo lo contrario: anticipar.

Uno (The Horse, The Wheel and Language: How Bronze Age Riders from the Eurasian Steppes Shaped the Modern World de David Anthony) era sobre los misteriosos IndoEuropeos, bastante especulativo por cierto. La entrada de Wikipedia no era mala introducción para presentar el misterio. Y la gente de Goodreads aportaba tips sobre como leer este mamotreto de longitud proporcional a su nombre: 

I thoroughly enjoyed reading this book. Admittedly it does get bogged down describing archeological sites but you can skim through those sections without missing anything.

que es lo que la mayoría de nosotros temrinamos haciendo.

Y como para completar el masoquismo, creo que fue aquella vez que también colgué, como libro 10 (último de aquel año inicial) lo mejor que pude encontrar sobre China, que no era ni más ni menos que la Cambridge History of Ancient China. Y, cuchen esto: ERA UN PDF. Realmente para matarme. Pero era un libro carísimo y que no estaba en formato Kindle. Como mínimo consuelo sugerí que se leyera sólo hasta el capítulo 5, de la Western Zhou Dynasty, cosa que ya no tengo recuerdo qué era. Pasaron 4 décadas....

Creo que fue ahí que empezó el cisma del grupo, los que siguieron esta tortura por un lado (Lola, Pamelita --Dios la tenga en la gloria-- y no recuerdo si alguno más) y los que se fueron con Fariña a ver tele. Por suerte al tiempo nos reconciliamos, empezó toda la época de los asados paleo y ahora ya llevamos veinte años con el té de los jueves. 

Vamos quedando menos, y cada año un poco más viejos, pero acá estamos los que somos. 399 libros leídos y sólo nos falta el broche de oro, nuestra propia obra colectiva: "2015-2040: el milagro de la Argentina Potencia". Quién lo habría imaginado allá lejos y hace tiempo.

Tuesday, October 1, 2013

Of Course, RA

by Leo Partuzza Fariña

Se nos pasa la vida y todos los proyectos que alguna vez soñamos se mutilan, se recortan, se pulen. O quizás los acomodamos un poco: revisamos nuestras expectativas a la baja para no sentirnos tan mal. Nuestras fallas cognitivas nos han jugado una nueva mala pasada: una vez más, nuestros planes no se cumplen.

Yo igual ya me voy dando cuenta de que estoy grande para esas fantasías que aparecen en momentos en que las endorfinas se apropian de tu buen criterio. Me entrené duro para volver al fútbol (papi, nada de estadios), pero mis últimos cuatro regresos terminaron en lesiones cada vez más graves que acabaron con mi tendón de Aquiles, que de ninguna manera es mi único punto débil. Mejorar mi ajedrez podría ser otro objetivo, pero simplemente no me da sentarme a estudiar y termino confiando únicamente en mi talento natural, que es escaso, sesgado y repetitivo. Mi profesión tampoco me entusiasma demasiado y no creo que me vuelva rico o famoso con ella (en realidad no soy Leo Fariña).

Asi que lo único que me quedaba es mandarme algún viajecito a USA o Europa para visitar y de paso mandarme a escuchar alguna conferencia interesante en alguna universidad. Pero claro, es un sueño caro. Más aún: ezimpozible! Para participar de un curso interesante en una universidad extranjera, aunque sea del profesor Mostaza Merlo, hay que anotarse, rendir el GRE y el TOEFL, que te acepten para el año entrante (cuando Merlo por ahí ya renunció), y si tenés la suerte de que te acepten tenés que garpar el tuition, la cuota y rezar que te descuenten algo con una beca. Si tenés más de 40 te vas a sentir un viejo desubicado, lleno de prejuicios, lento para pensar y con la más absoluta imposibilidad de relacionarte con nadie que no sea el profesor, que como no tiene tiempo no te va a dar bola.

Pero esto terminó. Estimados nerds, metanerds y subsidiarios: me enorgullece anunciarles que desde 2012 tenemos disponible en nuestras computadoras la tierra prometida, el edén mismo, el sueño del pibe… y no lo sabíamos. Se trata de Coursera (https://www.coursera.org/) , una plataforma de aprendizaje que cuenta con más 400 cursos y 4 millones de alumnos. Su fundador es Andrew Ng (se pronuncia Ng) y nadie sabe como demonios hace para ofrecer cursos gratuitos de las mejores universidades del mundo con los mejores profesores del mundo. Parece que en realidad este es un proveedor de una iniciativa mayor, que es Massiv Open Online Course (http://www.mooc.es/). Y si todo esto te parece caro, tenés un competidor que es Udacity (https://www.udacity.com).

Yo tomé un par de cursos en Coursera y son en serio. Tienen conferencias grabadas donde se ve al profesor explicando detalladamente. Tiene material escrito, ejercicios, foros de discusión, videoconferencias en vivo y, por supuesto, exámenes. Podés tener un certificado informal solo cursando y aprobando, pero si querés un signature track, que verifica tu identidad, tenés que garpar 40 dólares. Igual, bastante más barato que la estrategia que les propuse más arriba.

Alguno se estará preguntando por qué les estoy hablando de todo esto. Bueno, resulta que entre los cursos hay uno de Historia del Mundo desde 1300, que lo da Jeremy Adelman, de Princeton, que parece que es un capo (como casi todos los canadienses). Chequeen en https://www.coursera.org/course/wh1300. El curso empezó el 16/9 y todavía hay tiempo para meterse, ver las conferencias y, si se animan, contestar las consignas de los exámenes.

Si quieren seguir con sus sueños imposibles, allá ustedes. Yo me quedo acá, en mi compu, con Coursera, papas fritas y ¡good show!

Monday, September 30, 2013

Basta de granjerófilos, volvamos a Jared

Después de extenuantes vueltas al mundo de la mano de Oppenheimer, Mithen y Bellwood, Jared, te queremos decir que te queremos, y volvemos a tu amable prosa. Octubre: partes 1, 2 y 4 (lo demás es opcional) del clásico de los clásicos, Guns Germs and Steel. A la derecha de su pantalla, señora. De momento lo pongo acá, porque no me está funcionando el panel de la derecha.

Como todo comentario de Bellwood va la foto de Wikipedia de un hombre con pellagra. Eso podía ocurrir por pasar de una dieta de mamífero (carnes, hojas, frutas) a comida de pajarito (cosas como mijo, por ejemplo, o maíz). Una dieta a base de maíz sin tratamiento previo con lima (como aprendieron a hacer algunas tribus del Nuevo Mundo, según nos cuenta Bellwood, y también John Durant en el libro que regalé en el post anterior) era deficiente en niacina, o vitamina B3. Esta enfermedad era muy asesina en zonas como los estados pobres de USA, donde se comía maíz sin tratamiento previo. Fuente Wikipedia, claro.

Pellagra NIH.jpg

Digo todo esto en caso de que hayas leído a Bellwood y te hayas enamorado de esos First Farmers que  él idolatra y que desplazaron a los cazadores recolectores y se quedaron con sus tierras y sus mujeres. Como los Sapiens con los pobres Neander... la historia escrita por vencedores.

Debo posts de contribuidores, ya vendrán. Recuerden que todos los que están registrados pueden ingresar a la página y postear directamente.

Thursday, September 26, 2013

Un regalito para los compañeros de ruta

No pongo el nombre del autor, que es mi amigo y me puede retar. Pero así como Aristóteles decía "Soy amigo de Platón, pero soy más amigo de la verdad"; soy amigo de John, pero soy más amigo de sus verdades. Con ustedes el manifiesto paleo. Dénle una mirada.

Creo que el libro de octubre será Diamond, Jared: "Guns, Germs and Steel". Posiblemente partes.

Tuesday, September 10, 2013

Saudades mesolíticas

por Ignacio Márquez

Indeed, qué viaje melancólico, y extenso, el de Lubbock. Apenas logré terminar la recorrida por Western Asia y Europa. Me hubiera gustado leer sobre las Américas, a las que por lo general hemos visto menos -tal vez por el hecho de ser el continente “joven”, as far a human presence is concerned- y, muy especialmente, llegar al resto de Asia, por todo lo que leímos en Oppenheimer. Me convenció un comentario que leí por ahí que decía que los demás capítulos eran un poco repetitivos. Además, diré la verdad: la saudade mesolítica de Mithen, de a ratos, me abrumaba.

De cualquier manera, el libro está bien y aunque a veces peque de un afán enciclopedista medio excesivo, precisamente por eso está repleto de detalles y descripciones de todo tipo y me cansé de googlear, en paralelo a la lectura, sitios de excavaciones arqueológicas y nombres de antiguos asentamientos humanos.

Algunas cosas que me dejó este viaje parcial junto a Lubbock:

  • La influencia de los cambios climáticos en el devenir de nuestra especie es imposible de subestimar. Fundamental, decisiva. Ya habíamos visto en otros libros cómo la evolución de la línea humana estuvo inseparablemente ligada a las sucesivas transformaciones en el clima; en particular, a esos ciclos stop-and-go de glaciación y calentamiento. El gran mérito de Mithen, me parece, es arrancar el libro con el gráfico hermosamente simple de variación climática en los últimos 20.000 años para luego mostrar, región por región, cuán íntima fue la relación entre el mejoramiento del clima y la enorme transformación cultural y tecnológica del Neolítico, transformación que, en definitiva, se produjo en una ventana de tiempo relativamente "corta". Es fácil, creo, para los que nacimos en el calentito Holoceno, (mal) acostumbramos a creer que somos una especie súper poderosa e invulnerable y olvidarnos de la ayudita decisiva que nos dio el aumento constante de la temperatura de hace unos 11.000 y pico de años.
  • Otro mérito, creo, si bien a veces se torna un poco repetitivo, es poner bastante énfasis en describir la espiritualidad de las gentes que toca el libro. Es posible, y el propio Mithen lo reconoce, que en muchos casos se trate de hipótesis difíciles de comprobar. Pero en general logran el efecto de pintar un cuadro mucho más profundo y complejo que la imagen de seres simples y rudimentarios que se suele tener.
  • No sé cuán accurate sea científica o académicamente, pero a efectos expositivos me gustó mucho la comparación entre el ser-humano-como-extensión-de-la-naturaleza y el ser-humano-como-transformador-del-entorno para explicar el cambio fundamental de paradigma entre el Paleolítico y el Neolítico. Seguramente sea una cuestión de grados, y no todos los casos sean iguales, pero es fácil imaginar al homo sapiens pre-agricultura como una parte integral de su entorno natural, más o menos a la par del resto de las especies, y al homo sapiens post-agricultura como un ser autoconsciente de su posición predominante, algo así como un centro alrededor del cual gira todo lo demás. El cambio de estilo arquitectónico en favor de construcciones rectangulares, en detrimento de los más "naturalistas" asentamientos circulares, probablemente no sea casual ni anecdótico.
  • Aprendimos sobre Doggerland, el paraíso perdido del Mesolítico. Sobre el período en particular, noté en Mithen una añoranza especial por esta época de temperaturas agradables y abundancia de recursos desprovista de los "traumas" y de las nuevas exigencias que traería el Neolítico. De cualquier manera, es interesante pensar que la invención de la agricultura probablemente haya sido una derivación natural de las condiciones que surgieron durante el Mesolítico: mejor clima, más abundancia y diversidad de especies, nuevas técnicas asociadas a los cultivators de jardines naturales y, muy en especial, mayor presión demográfica.
  • Siempre me sorprende la velocidad de adopción de la agricultura y lo rápido de los cambios subsiguientes (ojo, digo esto con la salvedad preventiva de haber leído solamente sobre el Creciente Fértil y Europa). Es como si después de un letargo largo y bastante uniforme le hubiesen inyectado adrenalina a la Historia. No me quedó muy claro qué pasó después de ese primer envión de agricultura y cría de animales; el panorama que cierra el capítulo sobre Western Asia es bastante sombrío: deforestación extrema, pueblos abandonados, suelos exhaustos. ¿Fue así hasta que, progresivamente, se colonizó toda la tierra cultivable? No creo, y no me cierra, especialmente porque el capítulo termina en alrededor de 6000 AC. 
  • Me pareció increíble la utilización de evidencia genética para tratar de determinar si los cazadores-recolectores europeos pre-agricultura fueron los antecesores de los europeos actuales o si, por el contrario, fueron devorados (not literally, justamente) por farmers provenientes de otras latitudes. Resulta que hubo mucho más mingling y asimilación de lo pensado, por lo menos en Europa.

Antes de entrar a las primeras granjas, una pequeñita recomendación. Soy medio fan de googlear en paralelo a la lectura, así que termino con un par de sugerencias que se me ocurren ahora: busquen imágenes de Çatalhöyük y Göbekli Tepe, o mapas de Doggerland.

Saludos mesolíticos.

Saturday, September 7, 2013

Memorias del deshielo


por Claudio M. Iglesias

Un jardín de plantas semisilvestres da semillas en un valle soleado. La jardinera avispada prefiere la semilla dura, reticente a los pájaros, y de maduración más rápida. (Los pájaros, notoriamente, le llevan la contra en la preferencia.) Una tableta le indica qué plantas esperan en las distintas partes del jardín y qué necesitan. No es una comunidad tecnohippie en alguna serranía californiana; no hay domos geodésicos, sino construcciones circulares de barro y piedra, que se acomodan de mala manera formando un patrón irregular con otros jardines, en una especie de suelo aluvial. La tableta es de arcilla: un mapa del jardín, dividido en zonas detalladas. De obsesiva nomás, la doña acabará por convertirse en cómplice necesario de la reproducción del yuyo--tan invulnerable su semilla, que ni siquiera sabe caerse sola y germinar; la despotenciada semilla ahora necesita que vengan a cosecharla. Esta es la escena central a cuyo estudio se aboca Steven Mithen: una escena de cándido abuso mutuo entre vegetales y humanos, que daría forma, entre los primeros, a un tipo artificial de cereales (llamados domésticos) y entre los segundos, a la escalada demográfica y la forma de organización vinculada al surgimiento del estado. La escena ocurre en algún lugar de la Mesopotamia en el deshielo que sigue al último pico glacial, cuando el clima se templa y la jardinería de cereales se convierte en una opción viable frente a la recolección de frutos y el benemérito venado.

Pero antes de la explosión demográfica, antes de los coágulos de casonas de barro, los graneros, los gobiernos, los primeros basurales y las caries (el verdadero beneficiario de la revolución verde), una enorme placa de hielo se zafa y cae redonda en el océano ártico. Las temperaturas marítimas bajan, reteniendo las nubes; las corrientes cambian de rumbo y con ellas los vientos. Nuevamente, seca y helada. Y venado, que sigue cruzando en manadas las grandes avenidas de los valles mesopotámicos, pero cambiando la ruta cada vez. Tras ellos, los cazadores recolectores vueltos al ruedo. Alguno, emprendedor o nostálgico, con una bolsita de trigo colgada de la cintura.

El ir y venir de venados, humanos, semillas, temperaturas medias y precipitaciones anuales dio forma al abigarrado mundo del neolítico temprano, en el que no había lugar, todavía, para la alfarería ni la burocracia. Mithen cuenta la historia entrecruzando tres puntos de vista: el suyo, saturado de evidencia arqueológica, discusiones en congresos, viajes de campo y tardes de cerveza en la playa con sus estudiantes de posgrado; el relato original de Sir John Lubbock, el erudito victoriano que inventó la Edad de Piedra poco antes de que Marx publicara el primer volumen de El Capital; y un hipotético John Lubbock contemporáneo transplantado al sol primal del Neolítico, para dar color a las hipótesis de Mithen y discutir las de su tocayo histórico. After the Ice, como indica su subtítulo, tiene un alcance global; y su triunvirato de protagonistas recorre quince mil años de historia, además de contar la biografía intelectual de su autor (mediante digresiones nostálgicas al trabajo de campo y las cervecitas con lxs chicxs). Por planetario, por exhaustivo, por nostálgico, el libro cambia riqueza ensayística por foco explicativo. El relato argumentado del trigo que va dejando paso al Estado bajo la mirada atónita de los pájaros se pierde en una infinidad de escenarios, épocas climáticas y puntos de atención: la tradición artística de la pintura en cavernas, la historia geográfica de Estados Unidos, los patrones de población del continente americano, el apogeo y el destino de la megafauna, junto a las discusiones arqueológicas y esas cervecitas que ya no volverán, le complican la concentración al lector. Pero no le quitan mérito, ni interés, al afán de cargarse una mochila y quince mil años de la evolución social y ecológica.

Saturday, August 31, 2013

Septiembre: la invasión de los farmers

Oh, John Lubbock, qué nostálgica tu recorrida. Me confundiste un poco: eras vos, pero también estaba tu "namesake". Ibas al -10.000, pero también a 1913 a ver como los arqueólogos excavaban. Leías el libro de tu namesake, no se entendía muy bien para qué.

Pero en fin, algunas cosas me gustaron. Como por ejemplo que cuando pensé que iba por el 30% de tu libro, Mithen, en realidad iba por la mitad. Siempre me olvido de que las notas están incluidas en el porcentual. Por segundo mes no terminé por completo, pero tuve un flavor, aun salteando partes.

Aprendí muchas cosas; tiro algunas que anoté, sin repetir y sin soplar. Me enamoré un poco de los natufianos, en parte porque **hacían política monetaria contractiva, Moreno**. Chupate esa mandarina. Inglaterra no era una isla hace apenas 7500 años, y el Mar del Norte está lleno de sitios "mesolíticos" (término que me sonó un poco artificial). Todo el tema climático me parece muy bien tratado, de allí la importancia de la contribución valeriana. "Beetles have stopped evolving more than one million years ago"! En la isla de Chipre había elefantes y rinocerontes que se volvían enanos, porque el tamaño no importaba. El avance de los farmers (que el romántico de Mithen compara con los pioneers de USA o los trekkers de Sudáfrica) incluyó conflictos con los hunter gatherers: les sacaban la tierra y, mucho peor, las mujeres. 

Y aquí freno, porque pensé que allí, en el asunto de los farmers, nos podíamos internar en septiembre. Que es cuando todo empieza a florecer. Si bien el libro de Mithen incluye como tema central el paso a la agricultura, es un vuelo de pájaro de ocho mil cuestiones. Les explico cómo llegué a First Farmers, de Peter Bellwood, que pueden bajar de aquí o allá a la derecha de su pantalla, señora. En muchos lugares, buscando sobre el neolítico, me topaba con Ofer Bar Yosef, este profe de Harvard. Intenté buscar algún libro de él, pero no conseguí. Sí encontré --cuchá esto-- un par de papers legibles, que PUSE COMO BIBLIOGRAFÍA COMPLEMENTARIA PORQUE SOY UN NERD. (Perdón las mayúsculas). Y además encontré un curso que dan en Harvard él y otro chaval llamado "Origins of the Food We Eat" y todo el programa está basado únicamente en el libro de Bellwood. Que, como si esto fuera poco, señor, tiene un muy buen puntaje en Goodreads, y un número de páginas más razonable que el de Mithen. 

De pasada, rozamos mi obsesión presente con la comida paleolítica. Y con eso llegamos a un último tema: podríamos aprovechar la apertura del primer restaurant de comida paleolítica del subcontinente, Como Sapiens, de mi co-propiedad, para hacer el postergado encuentro. ¿Qué les parece el primer viernes de octubre? Sale 2 Evitas por homo sapiens, pero es todo muy rico y paleo y con vino. Y comentamos el libro de Bellwood (en el que me gasté una cifra equivalente ;)

Bueno, fue un poco largo el post y ya no les quedaron ganas de leer nada. Así que véanse este videíto y listo:




Post-data: se reciben comentarios sobre los libros. Pónganse las pilas, no sean paleolíticos como dice Mithen: "Lubbock recalls the hunter gatherers of Lepenski Vir, those of La Riera, Gönnersdorf and Creswell Crags, none of whom seemed to work for more than a few hours on any one day..." Ya recibí uno, que postearé en un par de días así vamos dosificando el material.

Tuesday, August 6, 2013

Glaciations for the Astrophysically Challenged

por Valeria Beruto

Hola, ¿qué tal? Sí, yo de nuevo. Vengo a hacer unos aportes inútiles a la causa. Cualquiera puede agarrar una naranja, un limón, un palito de brochette y arrancar con la explicación de los movimientos de la tierra alrededor del sol. No es mi caso.

Fui a un colegio donde no se copaban mucho con la astrofísica.  Bueno, en realidad no se copaban con la física en general. Pero ya no es hora de ir a reclamarle a Marta Sosa o a Mirta Pandello que no alcanzaba con saber el orden de los planetas y los movimientos de rotación y traslación. Entonces cuando en el libro de Mithens que acabo de empezar me encontré con esos párrafos que pasan velozmente por la explicación sobre cómo los movimientos de la tierra explican en parte las glaciaciones sentí que Newton et al venían a aporrearme. Como si todos fuéramos astrofísicamente suficientes.

Como un perrito de Pavlov fui con mis glándulas salivales chorreantes a Wikipedia. Nutación, precesión, los ciclos de Milancovitch, elípticas, eclípticas y ejes que apuntan a donde se les canta. Mientras leía traté de albergar tres movimientos terrestres a la vez en mi imaginación y se me cayó el sistema. El mío, no Wikipedia. Me encontré con mi limitación.

Entonces me acordé del mantra de la literatura americana “Show, not tell” y fui a youtube. Pasé por momentos de zozobra viendo videos de gente muy rara queriendo explicar todo esto hasta que llegó el momento esclarecedor. Helo aquí:



Se les va a romper el nerdómetro con el pequeño chascarrillo que hace al final el quía.

Igualmente parece que explicar por qué el planeta se llena de hielo no es tan sencillo. Tal vez Mithens lo hable con un poco más de parsimonia en algún momento del libro. Pero a mi me agarra la ansiedad.

Por un lado están los movimientos de la tierra. La órbita terrestre cambia su forma y pasa de ser más circular a más elíptica cada 95mil años aprox. A esto se refieren cuando hablan de excentricidad. Ergo, cuando la órbita terrestre se hace más elíptica aumenta la estacionalidad en el hemisferio norte y disminuye en el sur. Obviamente (pah! Me hago la canchera ahora) que esto se debe a la cantidad de radiación solar que llega a una y otra región por la inclinación del eje principal de la tierra.

Cuando la estacionalidad aumenta las capas de hielo crecen durante el invierno en el hemisferio norte. Según lo que leí, no es que hace más frío sino que hace menos calor. Parece una verdad de Perogrullo y les doy 30 segundos para que paren de reírse. El tema es que los veranos son menos calurosos y no llegan a derretir los hielos. Eso hace que cada vez haya más hielo y ahí interviene el albedo. No, el “albedo” no es un árabe sin nada que hacer. El albedo es el porcentaje de radiación que cualquier superficie refleja respecto a la radiación que incide sobre la misma. Las superficies claras tienen valores de albedo superiores a las oscuras, y las brillantes más que las opacas. Un albedo alto enfría el planeta, porque la luz (radiación) absorbida y aprovechada para calentarlo es mínima. Por el contrario, un albedo bajo calienta el planeta, porque la mayor parte de la luz es absorbida por el mismo. Esto hace que el hielo genere un sistema de retroalimentación positiva.

Pero volviendo a los movimientos de la tierra, también el “tilt” y el “wobble”. El tilt es la oblicuidad del eje de la tierra que pasa de 21,39° a 24,36° y retrocede cada 41mil años. Cuando está más cerca de 21° disminuye la estacionalidad en la tierra. Wobble sería la precesión, que son los movimientos que a su vez hace la tierra sobre su eje de rotación (todo esto mejor verlo que leerlo). La precesión hace su vuelta completa cada 21mil años y también influye en la estacionalidad.

Como sea, nada de esto es suficiente para explicar de por sí solo los cambios climáticos. También hay causas “intraplaneta”, como cambios en las corrientes oceánicas y atmosféricas (a su vez relacionado con cómo se fueron distribuyendo los continentes desde la Pangea), el efecto invernadero y lo que hablábamos antes del árabe que está al vicio.

También influye el vulcanismo y “las radiaciones cósmicas Galácticas” (esto ya parece CrónicaTV).

Sorry Mithens si te escupí el asado y me adelanté, pero tengo una incontinencia explicatoria severa.

Les aclaro que existe la posibilidad de que haya entendido todo mal y me la lleve previa directo, eh? Así que son más que bienvenidas las correcciones y acotaciones.

Saludos celestiales.


Bonus Track: chanfles!
La inclinación del eje terrestre varia de 23º a 27º, ya que depende (entre otras causas) de los movimientos telúricos. En febrero del 2010, se registró una variación del eje terrestre de 8 centímetros aproximadamente, por causa del terremoto de 8,8° Richter que afectó a Chile. En tanto que el maremoto y consecuente tsunami que azotó al sudeste asiático en el año 2004, desplazó 17,8 centímetros al eje terrestre.

Mas info en:

Wednesday, July 31, 2013

Deshielo: quedan 20 mil en 39,5

¿Querían algo más largo? Ahí tienen el libro 6. Polémico. Es como una enciclopedia del paso global a la agricultura, -20.000 a -5.000, aunque parece que escrito con cierta gracia. Link a Amazon. Link a Goodreads. Cuatro estrellas en ambos. Después pasaremos a algo más específico.

Una ayuda para descargar. Por ejemplo en Chrome, tienen que tener la opción de que el "navegador" les pregunte en qué carpeta descargar. Pueden activar esa opción yendo al menucito con barritar horizontales, ahí "Settings" (lo tengo en inglés) ahí bajar hasta que dice "Show advanced settings" y donde dice downloads marcar "Ask where to save each file before downloading".

Wednesday, July 17, 2013

DANCE OF THE TIGER, COMING SOON!

Pasión. Venganza. Romance. Lucha por la supervivencia. 
Solidaridad. Valentía. Misterios ancestrales. Encuentros. 
Humanidad. Talento. Destino.
Unos sobrevivirán. Los Otros desaparecerán en la trama del tiempo.
La Danza del Tigre
Próximamente en esta sala.

por: Graciera Caldiero

Acabo de terminar “La Danza del Tigre”, sin duda un auténtico culebrón paleolítico al que no le falta nada: romances con ascensos sociales, destinos cruzados, un auténtico villano, buenos re-buenos y malos re-malos, un atractivo héroe con talento artístico y como si fuera poco ¡gemelos! Sí, sin duda la novela da perfectamente para guión de Hollywood... ¿o ya existe la película y yo no estoy enterada? No me extrañaría... el guión está pintado... :-)

Pero más allá de la trama, bastante contemporánea y un poquitín predecible para una consumidora entrenada en culebrones, dos ideas me resultaron muy interesantes y en efecto, deben ser las más importantes, porque Kurtén, las explicita en su nota final:

  • Que la agresividad estética de los neandertales podría ser sólo una apariencia, mientras que el aspecto inocente de los humanos, con sus amplias e infantiles frentes, podría ser un arma letal... bueno, si no letal, al menos bastante traicionera. Acá no sé si suscribir al complejo de culpa o qué... pero que la idea es conmovedora, ni hablar.
  • Y finalmente, el modelo de extinción: el complejo de inferioridad de los neandertales respecto de “nosotros”, sumado a las interacciones entre una sociedad matriarcal (la de los neandertales) y una patriarcal (la “nuestra”), especulando con que mayores o menores diferencias físicas entre los sexos promueve diferentes tipos organización social, traería como consecuencia que más mujeres neandertales tuvieran con mayor frecuencia hijos híbridos... y como los híbridos serían probablemente estériles, los neandertales acabarían reduciendo su número progresivamente.

En síntesis, 50% evidencias y 50% especulación. En cualquier caso, debo decir que me divertí imaginado aquel tiempo remoto en donde se produjo el encuentro entre sapiens y neandertales. Por momentos me hizo recordar la saga “Rama” de Clarke cuando los humanos interactúan con la avanzada civilización de las octoarañas... bueno, Gould se vé que pensó lo mismo porque lo dice bien claro en el prólogo cuando comenta que esos encuentros fantásticos que los novelistas imaginan en lejanos sistemas estelares ocurrieron de veras en el nuestro... y sí, lo admito, con ese arranque tan sugestivo, le compré todas sus hipótesis.

Sunday, June 30, 2013

Danza de emergencia

A vuestra derecha, "La Danza del Tigre", en PDF y MOBI. Ahora cada link de "Los libros para bajar" va a una carpeta de mi Google Drive, donde normalmente hay dos versiones: MOBI y otra (EPUB o PDF).

La edición que tenemos de este libro no es muy buena, y es una traducción desde el inglés. La pongo hoy para cumplir, pero intentaré mañana buscarla en el idioma original. No la compro porque no está en Kindle.

UPDATE: está difícil encontrarla en inglés... quiero debate aquí abajo: ¿seguimos de todos modos?

UPDATE2: lo encontré en html, o sea una webpage. Cut and paste y lo pasé a Word. Lo convertí a PDF con un conversor online. Lo convertí a MOBI con Calibre. No sé si habrá quedado del todo bien. Creo que hay algunos "enter" de más en la introducción de Stephen Jay Gould, pero tolerable. En el link a la derecha están las cuatro versiones en una carpeta: castellano e inglés, PDF y MOBI. 

Antiguas lágrimas: salimos del paleolítico

No, todavía no!

A continuación el plan para los próximos tres meses, después de bastante dar vueltas. Lo someto no a votación sino a veto. Inscluso a veto aristocrático, tipo Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas: pueden vetar los que hayan posteado o los que hayan puesto comentarios de cierta longitud. No recuerdo todos los nombres, ciertamente Pamelita, Lola Cardoner, Valeria, Alex (homo sapiens femenino, tengo entendido), Miguelio, Fariña, Don Manuel Álvarez, la señorita Fierro, en fin, los que se sientan habilitados. Lo más urgente es julio, y creo que no estaría mal descansar con una novelita, como ésta:


La elijo por diversos motivos, a pesar de un puntaje no terriblemente descollante: 

(1) me gusta la idea de mechar cosas bien nerds, tipo Oppenheimer, con cosas más light. Calamaro hace eso en sus discos: una cancioncita para divertirse, después una larga canción épica, y así. Me parece que, con todas las críticas que le hicimos, Sex At Dawn sumó a este proyecto.

(2) me resultó muy conmovedor ver a la Dr Alice Roberts en el sitio de los Neandertals, y quería despedirme de ellos con algo. Y este tiene la ventaja que (creo) trata de la interacción entre Sapiens y Neandertals. Había otras opciones, como la saga de Jean Auel (El Clan del Oso Cavernario) o, más científico, uno escrito (creo) por el tipo que Alice entrevista buscando los últimos restos Neanderthal. Pero varios lo criticaban por embolante, y se solapaba con cosas que ya leímos.

(3) los reviews eran mejores que las estrellitas que tenía, me pareció.

(4) la vi en algunos programas de historia en respetadas universidades americanas.

(5) tiene prólogo de un genio: Stephen Jay Gould.

(6) para los ultranerds, voy a agregar también el cuento de HG Wells sobre los Neanderthals, que mencionaba Oppenheimer.

A la tarde voy a bajarlo (o, en caso de no conseguirlo, comprarlo).

Tengo algunas ideas para agosto y septiembre, en nuestra transición al neolítico.

Agosto: volver a algo bien nerd, podría ser: The Neolithic Revolution in the Near East

Septiembre: encarar el *verdadero* Libro Gordo de Jared: el inevitable Guns, Germs and Steel.

Ahí ya sí estaríamos para encarar las "civilizaciones". No me molestaría empezar por las que están más adelantadas, por una cuestión de husos horarios. Algo de Ancient China.

Tuesday, June 25, 2013

Al infinito...y más allá

por Manuel Alvarez

Bueno, para darle variedad a esta gran aventura que formamos todos los integrantes de 200 mil en 40 (a propósito, podría abreviarse como “los 200”, no sé si llegaremos a ese número alguna vez, pero le da una épica espartana a la causa, ¿o no?), y habiendo finalizado “Out of Eden”, me animo a postear en el blog. 

Para empezar, creo que el amigo Oppenheimer escribió un gran libro. Podrá tener sus altibajos, pero -y esto es una interpretación que hago- entiendo que es porque Stephen elige seguir una línea de investigación exhaustiva (esa línea cercana a Reader y lejana al Dr. Ryan) que le permita fundamentar cada una de sus posturas (y de paso atacar a las contrarias), teniendo siempre a la ciencia como principal aliada (los genes de Adán y Eva son los protagonistas, of course). Si bien el tema de por sí funciona como gancho, la pasión con la que escribe le da un gusto especial a la lectura. Probablemente sea esa pasión la que lo lleve a querer explicar todo detalladamente y haga que el libro sea, por momentos, pesado (concuerdo con los comentarios de Pamela y Lola); sus teorías sobre la dispersión de las ramas genéticas, que aparecen en mayor medida en los capítulos 3 y 4, se hacen difícil de llevar, los nombres marean y tanto “L3”, “N4” o “B1” hace que se parezca a una batalla naval. En fin, en esos tramos, su afán por no dejar cabos sueltos hace que el libro parezca escrito para especialistas en genética; claramente, su costado académico (leáse nerd) pudo más.

A mi entender, lo mejor del libro se ve en los dos primeros capítulos, donde Oppenheimer, tomando nuestra herencia genética como estandarte, busca responder las famosas preguntas ¿quiénes somos? y ¿de dónde venimos?. Me parece que ahí está su mérito. Sacarle todo el provecho a la evidencia que nos da la genética (claro que las herramientas de piedra o los huesos encontrados sirven como evidencia, pero ¿qué mejor indicador que la genética?). Gracias a ella defiende la postura africanista frente al modelo multirregionalista, es decir, si hay solo una línea de ADN mitocondrial que sobrevivió fuera de África, entonces hubo un solo grupo que pobló el resto del mundo. La defensa descansa.

Tanto la descripción de la ruta que tomaron (las razones del éxito de la ruta del Sur y el fracaso del primer intento de éxodo por el norte), así como la influencia decisiva que tuvo el cambio climático en el éxito de la población del mundo, ponen los pelos de punta. Pero, sin lugar a dudas, lo que más impresiona es que el hombre moderno descienda, en una sola línea genética, de ese grupo explorador que decidió salir de África. Que la población mundial surja de este hecho es asombroso. 

Es muy interesante la refutación que hace a la cultura eurocéntrica, aquella que resalta el valor de Europa como madre del hombre moderno y propone la ruta del norte como salida de África a Europa. Teoría que se cae cuando vemos que en Australia había llegado el hombre moderno bastante antes (alrededor de 65 mil años atrás), con sus danzas, bailes y pinturas (la cueva de Chauvet dejó de ser la primera). Interesa también su defensa sobre el hombre de Neanderthal, así como la descripción de sus costumbres (no tenía idea lo de los entierros!). 

Resalto también el capítulo 5, donde Oppenheimer hace el siguiente razonamiento: si todos pertenecemos a una misma línea genética, ¿cómo es que somos tan distintos? Explica que allí entra a jugar la selección natural y la adaptación climática-cultural, produciendo los cambios que se fueron dando en el hombre moderno. Desde el color de piel hasta el tamaño del cráneo. Es muy loco como con el tiempo perdimos tamaño y fuerza, algo que según Oppenheimer pudo producirse más por la nutrición que por la genética. Al final, mi vieja tenía razón con eso de que “si queres crecer, tenes que comer bien”. Parece que la dieta de más proteína y menos carbohidrato era la clave. Oppenheimer nos dice que de no haberse extinguido los neanderthals, estos serían más fuertes, e ironiza diciendo que servirían para deportes de contacto como el rugby (al mejor estilo Chabal, googleen).

El último capítulo, referido a América, atrapa con la polémica que existe entre los expertos acerca de su población. Por un lado los que defienden a ultranza la ortodoxia Clovis; y por el otro, los que postulan las teorías pre-Clovis. Oppenheimer nos muestra como las peleas de académicos pueden ensuciarse hasta límites infantiles. La parejita Fiedel y Haynes me hizo acordar a nuestros Rial y Ventura. Por otro lado, me impresionó la función que cumplió el continente Beringia en la población americana, como puente y refugio.

En fin, se me hizo eterno, podría haber escrito mucho más pero corro el riesgo de aburrir a todos. Disfrute mucho la lectura del libro. Desde que lo empecé, trato de imaginarme el exacto momento en que ese pequeño grupo de exploradores decidió cruzar el Mar Rojo y comenzar el increíble viaje que llevo a poblar el mundo actual. Me refiero a ese momento en que dijeron “ok, vamos”, y con total incertidumbre acerca de lo que se encontrarían se fueron a la conquista del mundo. Me viene a la cabeza esa frase del eterno Buzz Lightyear: “al infinito... y más allá”.


Les dejo el documental “The Real Eve” sobre el libro que se hizo para Discovery Channel (creo que no lo habíamos subido). Aparece Oppenheimer, que no tendrá el encanto de la Dra. Alice Roberts (cada vez que dice “amaziiiing” nos roba un poquito el corazón), pero tiene la misma pasión por el tema.


Thursday, May 30, 2013

Ironía: me alegro por salir del Edén

Creo --creo-- que logré convertir el libro "Out Of Eden" a formato MOBI. Por lo que creo que llegué a entender --pero no estoy nada seguro-- uno no puede mandar el archivo de Amazon a otro y convertirlo: sólo el que lo compra puede convertirlo (esto es en agradecimiento a una nueva integrante, Silvia Cecere, que me había enviado el archivo original de Amazon: lamentablmente no sirve). De modo que lo compré al módico precio de 9 dólares y aquí lo tenemos --creo-- en mi Google Drive.

El primero que intente bajarlo, comente. Con que uno diga: "Pude", suficiente, supondremos que los demás también. Me da fiaca ahora convertirlo a EPUB, después lo hago.

Una cosa buena del libro de este mes es que viene acompañado con otro material didáctico, a saber:


Agradecemos especialmente a Miguelio quien recomendó todas las lecturas y películas de este mes y a todos los que pusieron un poco de tiempo para intentar conseguir el libro.

Sería bueno armar una masa crítica de 130 personas (recuerden: dijo Reader que ese es el número ideal) así nos garantizamos que esta Incredible Human Journey que estamos compartiendo llegue a destino aunque se nos caigan soldados. De modo que, si pueden, difundan.  

Wednesday, May 29, 2013

La tiranía del mercado

OK, no encuentro Out of Eden de Oppenheimer online, gratis, y me cansé de buscarlo. Lamentablemente vivimos en un mundo de derechos de autor (el que quiera mi opinión al respecto, aquí) De modo que, salvo que aparezca una mano salvadora, como ocurrió el mes anterior, las opciones son:

(1) Si alguien quiere, coordinar con Miguelio (ver comentarios al post anterior) para escanearlo o fotocopiarlo.

(2) Por mi parte, como quiero leer este libro, lo adquiriré en Amazon al precio de 9 dólares, cambio oficial.

Lamentamos esta situación. Si alguien sabe alguna manera de convertir el formato Amazon para poder distribuirlo, tenga la amabilidad de explicarme así puedo ponerlo a disposición.

Monday, May 27, 2013

¿Me ayudan a cruzar el Sinaí?

por Lucas Llach

Qué buen libro el de John Reader. Llegué a tiempo, esta vez, al final de la parte tres que habíamos puesto como objetivo -- leí al mismo tranco que parece hablarnos el bueno de Reader: firme, sin prisa, sin pausa. Da la impresión, Reader, de ser esa gente a la que si le preguntás, te contesta súper interesada, con dedicación, con ganas de que aprendas, sin esnobismos; y si no le preguntás, y querés hablar de otra cosa, está todo más que bien. Un divino. 

Valeria ya hizo una de sus épicas reseñas de los primeros capítulos, y nos deja a todos sin mucho que agregar. Pero les cuento partes que me resultaron emocionantes. 

En primer lugar: FUIMOS CARROÑEROS durante millones de años. No lo sabía. OK, no éramos exactamente nosotros, eran los Gracile Hominids o los Australopithecus Afarensis o ya no me acuerdo bien quién. La escena que contó la Dra sobre el Niño Pastor en 1980 carroñeando con una piedra a un antílope que vio por ahí muerto mientras pastaba a sus cabritos primero me impresionó, después me emocionó -- por último me dio hambre.

Y toda esa historia de que nos paramos, o se pararon, para limitar el calor. Entonces te hacés la escena. Grupos de gentecita al calor de África, bajo algún árbol no muy reparador, cerca de un curso de agua pero no para tomarla, sino viendo cómo los antílopes dan sus últimos tragos y entonces, zas, el león, la batalla, la sangre y ahí quedaron los restos. Y el jefe de nuestra banda de 130 (porque un número mayor que eso para convivencia es un horror, estoy de acuerdo, me vuelvo fóbico) diciendo: "En marcha, ya se fue el león", y ahí salimos, en ese estilo barefoot runner que adoramos, pasitos cortos, apurados bajo el sol que quema, todos con piedras puntiagudas en la mano a sacar la carne que quedó y --atención-- comiendo mucho del caracú. Qué belleza.

Un tercer momento, para ir terminando y no aburrir: la leche. Tan penoso ese paso a la agricultura, esa recolección de tubérculos de papiros o totoras, serían, que dejaba el Nilo al retirarse la inundación. Creo que en todos esos ciclos de población-alimentos le falta a Readar una mención más explícita al mecanismo del genio de Thomas Malthus. La agricultura no nació por la abundacia, nació por la escasez -- nació porque aun con la lactancia prolongada (y por lo tanto menor chance de embarazo) las tasas de fertilidad del Zero Pill Bonobo Sex deberían ser bastante altas. Y era inventar la agricultura o mantener tasas de mortalidad altísimas: fija la cantidad de alimentos, la cantidad de adultos de la siguiente generación tiene que ser igual que la de la generación actual; si nacen (conservador) 4 críos por mujer, o sea 2 por adulto, tiene que morirse la mitad para que no crezca la población; los defensores del estilo de vida paleo decimos: paleo sí, pero con preservativos, pastillas o *algo*. Ah, ya dije todo esto en mi entrada sobre Sex At Dawn

Y ahí la leche: una manera de compensar el desastre nutricional, por escasez de calcio y de hierro, que implicaba dejar de comernos los huesos y sobre todo los caracús, esas bombas de calcio. El primer tolerante a la lactosa (un deforme con suerte, como todos los primeros individuos de adaptaciones darwinistas) tuvo la gran ventaja de poder compensar con leche de vaca (en realidad, de algún descendiende del "auruch salvaje" o Bos Primigenius) el calcio perdido.

File:Tur ZHerberstein pol XVIw small.jpg

Auruch en 1556 -- "they survived in Europe until the last recorded aurochs, a female, 
died in the Jaktorów Forest, Poland in 1627"

¿Y ahora? Estoy buscando para libro de junio "Out of Eden: The Peopling of the World" de Stephen Oppenheimer, recomendado en su momento por el comentarista Miguelio. El fenómeno a estudiar promete: esa bandita que, según Reader, no llegaba a las 100 personas, que cruzó el Sinaí y conquistó el mundo. Qué belleza. Nuestros choznos inconscientes, libertinos y aventureros. Como es ya habitual, no encuentro versión electrónica gratuita. Si alguien tuviera la amabilidad... 

Friday, May 17, 2013

Entre nerds no nos pisamos los papers


por Valeria Beruto

John Reader: te guglié para verte la cara. Y sos feo. Feo como Carlos Pagni, feo como Bernardo Houssay, feo como mi jefe de cátedra de farmacología; y a la vez hermosamente inteligente como todos ellos. Tanto que lideraría una turba de vergonzantes groupies para ir en procesión a tirarles corpiños a cada uno, a sus casas, laboratorios u oficinas.

El libro que escribiste es segmentante, eso lo entendimos al ratito nomás de empezar a leerlo. Como el Bloody Mary: están los que lo amamos, y están los que le parece un “jugo loco”. Para los nerds como yo, tu libro es fas-ci-nan-te. Si hay alguien en la sala que no se considere nerd y que le haya gustado, lo puede comentar ahí abajo. O directamente asumirlo y formar fila acá a la derecha, que hoy estamos entregando visa y green card para ir a Nerdenia (where nerds happily live ever after).

You got me at hello, Reader. Cuando arrancaste por el principio, por los cachos de roca que hicieron que el continente sea así. Porque eso determina, como vos decís, casi todo lo demás. Eso es explicar un continente de manera original. Los ricos viven a la sombra, donde hay vegetación y minerales preciosos; y eso lo decidió la geología, en una crónica de la inequidad anunciada.

Algunos datos duelen: 

Thursday, May 16, 2013

Hermanos Dawn, hermana Dusk

by Mr Leo Petruzza Fariña

Lamento que me tengan que aguantar opinando otra vez sobre esto. Pero no se preocupen, mis intereses se concentran en estos primeros años de los 200.000 y luego, a medida que nos ponemos más historicistas y menos científicos (uy, se me escapó…), me voy a meter menos en vuestras vidas.

En esta oportunidad me acerco a usted señora, a usted señor, para comentarle que leí Sex at Dusk. La verdad, debe ser feo que te escriban un libro entero solo con el propósito de refutar todos y cada uno de tus argumentos. Me viene a la mente Miseria de la Filosofía de Marx, escrita para burlarse de Filosofía de la Miseria de Proudhon. Una vida arruinada para siempre. Para colmo, para entender Dusk hay que haber leído antes Dawn casi obligatoriamente, lo que hace que quienes querían leer Dusk solo para tener conocimiento del tema, se encuentren con las tremendas impugnaciones a las teorías Dawn.

Tal es la calidad y el poder de las objeciones de Dusk a Dawn que me resulta inverosímil que Dusk lo haya escrito una sola persona. Lynn Saxon, la autora, parece más una testaferra de un dream team de biólogos, antropólogos, psicólogos, genetistas y neurólogos. Encima como es mujer, cierra el círculo de una crítica políticamente aceptable. La palabra precisa para expresar lo que hace este libro con Dawn es DEMOLICIÓN (lindo cuando uno puede resumir una idea en una sola palabra, no?).

No quiero quitar méritos a Lynn (nombre que, dicho sea de paso, aparece mucho en películas con temario sexual), solo marcar lo claro y devastador de los argumentos de su libro. Para los que gustan de las afirmaciones con respaldo, recomiendo ampliamente la lectura, y si solo quieren ver las refutaciones de las leyendas de Dawn, lean nomás las viñetas, que ahí se resumen bien las ideas.

Interesantemente, no encontré respuestas en la web de los hermanos Dawn sobre la hermana Dusk. En Amazon hay reviews que favorecen los extremos (ni uno de 3 estrellas), pero los que califican mal parecen estar muy enojados. Dos pastillas:

“This ridiculous tome is clearly a pitiful attempt to lash out at the well-researched, scientifically backed SEX AT DAWN. Obviously, the author's own personal struggle with their sexuality and sex in general compelled them to try to topple the truths in SEX AT DAWN. To be so driven to put your own money up to publish such a silly book... wow. The author clearly either needs a hobby, or to get laid well. (My guess is the latter.) Don't waste your time or money with this nonsense.”

“This is a religious/conservative cultural screed masquerading as science. It attempts to discredit the powerfully written and scrupulously documented book "Sex At Dawn." Intellectually it is the equivalent of plugging your ears and screaming, "La la la la, I can't hear you!". That Lynn Saxon was so disturbed by the implications of the original is itself an endorsement of the book, which in 400 pages (including citations of studies and books dating not only to the Renaissance but early classical texts) demonstrates the cultural fallacy that monogamy is innate in the human species. To be so passionately offended as to write an entire book trying to debunk this suggests that someone feels terribly insecure about her own sexuality.”

Lo parió, acusan a la pobre Lynn de no tener atención suficiente… de lo que se desprende que posiblemente una visita a las bonobo-parties no le vendría mal. Todo muy progresista y respetuoso, como se ve. ¿Será como en política, que como decía un ex presidente, el que se calienta pierde? ¿O dado el tema que estamos tratando, en realidad el que se calienta gana?

Tuesday, May 7, 2013

SEX-AT-TRON


by Mr Leo Petruzza Fariña

Es la primera vez que leyendo en inglés un libro de divulgación científica (o algo así, ponele), logro distanciarme y elaborar una crítica concreta yo solo. Soy de los que me convenzo pronto, y cuando leo una crítica a la postura original, me vuelvo crítico. Pero esta vez no fue necesario leer nada más, aunque por lo que se anduvo diciendo por acá, voy a ir por Sex at Dusk para ver si estoy o no bien rumbeao. A los bifes, entonces.

Yo entiendo que hay que evitar las PEPAs (brillante LL ahí…). Pero si Sex at Dawn (SAD) pretende representar un ataque a la psicología evolucionista (PE), se queda muy a mitad de camino. Su retórica me suena a libro de ventas de ideas donde la técnica que más se explota es la de caricaturizar al enemigo (aquí la PE), de ser posible sacarlo de contexto y, si éste tuviera alguna credibilidad, decir que en realidad uno está hablando para las versiones “extremas” de la teoría. Las réplicas no son mejores que eso. Abundan las frases a la Wilberforce (el obispo que discutió famosamente con el bulldog de Darwin, Thomas Huxley) del tipo “¿si venimos de los monos, por qué no comemos bananas todo el tiempo? Peor aún. Muchas veces ni siquiera se replica con una pregunta, sino con frases del estilo: “nos dicen que las mujeres venden caro su cuerpo y bla bla bla. En una palabra, según esta teoría son todas prostitutas”, o si no “según PE la estrategia evolutiva de los hombres es engañar a su esposa embarazada sin dejar de ser violentamente celosos. Encantador”.

Y como dijo Lucas, es muy raro que tipos de este nivel interpreten la evolución de manera literal diciendo que no es cierto que la gente piensa en el sexo para tener hijos. No es necesario razonar evolutivamente, basta con tener comportamientos compatibles con la reproducción. Otra vez, huele demasiado a técnica retórica. Lo mismo pasa con las burdas caracterizaciones de las teorías de Dawkins o Ridley, largamente explicadas y aclaradas por los científicos.

A medida que avanzo hacia la tesis principal de SAD, resuena en mi cabeza una y otra vez la palabra AJENO. No hay duda de que somos bestias hambrientas de sexo, evolutivamente lo más esperable. Pero tan cierto como eso es que ese hambre, a diferencia de las ganas de morfar en mac donalds, es (i) privado y (ii) diferente entre hombres y mujeres. Remedando aquella maquinola de Woody Allen, nuestro SEXATTRON está guardado en un placard, y los géneros no lo usan en las mismas circunstancias.

El deseo está, pero la culpa y el remordimiento cuando hacemos los que nuestros instintos nos dictan también. El sexo tiende a ser privado en parte por eso, y esa culpa es también miedo, porque el sexo grupal trae kilombo. El otro día pensaba las condiciones para participar vos y tu pareja de una orgía y pasarla bien, sin celos, sin sentirte disminuido respecto de otros, y sin arrepentimientos posteriores. Piensenló. No hay chance. La cantidad de requisitos, acuerdos entre participantes y salvedades son infinitas. Por eso solo hacían orgías los emperadores enfermos de poder, sangre y sexo. Solo mediante la compulsión (más el alcohol o las drogas) podríamos vivir bajo el imperio de las bacanales. O sea, no siendo nosotros.

¿No es diferente el sexo para hombres y mujeres? Los autores mencionan con desdén un estudio donde los hombres se muestran muy solícitos para el dunga dunga inmediato y las mujeres no. Los números son contundentes: 75% versus 0%. Para SAD es “el único estudio en que se basa esta hipótesis”. Más allá de que hay varios estudios más y que este comportamiento no nos resulta nada inverosímil, ¿realmente creen los autores que no somos bonobos por razones culturales? Me queda la siguiente duda: si los autores defienden la implausible idea de la felicidad cavernícola pese a la evidencia en contra, ¿cuánta confianza debemos tener en sus contraejemplos de culturas de humanos SEXATTRONES? ¿Realmente en estos lugares las mujeres se entregan a puertas abiertas en esta suerte de touch and go moriacasanesco? Si el ejemplo es Mosuo (40.000 habitantes), unos siete minutos de investigación por internet bastan para revelar que hay dudas serias sobre la promiscuidad femenina allí (y también sobre otros mitos, como que no saben lo que es asesinar o violar, o que son un matriarcado puro). Ojo Lucas, no desperdicies la guita del pasaje (comentario poco político: viste las fotos?).

Si estas son las justificaciones y pruebas de SAD, me voy quedando con PE, che. Luego de escribir esto, leí un par de reviews negativos. Uno es este, y el otro, mucho más violento, es este, que en los comentarios incluye dudas sobre las credenciales de Ryan.

Tuesday, April 30, 2013

Habemus Africa! LIBRO 3: AFRICA, BIOGRAPHY OF A CONTINENT



Gracias a los maestros @FedeTodeschini y @enriquelaff habemus Africa: a Biograhpy of the Continent. Increíble, uno me escribió a las 4.47pm y el otro a las 4.55pm con las buenas nuevas. En mobi en mi Google Drive, aquí. Y la señorita Pamelita X lo pasó a EPUB, acá -- yo lo había intentado pero sin éxito; gloria al espíritu colaborativo.

Si hay cero comments, te pido postees si pudiste bajarlo o no. Apuntamos a leer las partes 1, 2 y 3, que representan el 20% de un libro que en formato papel tiene 820 páginas.

Viajemos juntos, de la mano, a la cuna de la humanidad. Y para darle un poco de sabor, se va planeando el asado de ciervo o similar en la costa del río, para algún mediodía de sábado de fines de mayo. Pero vestidos y monógamos, por favor, eh.

Virus y tragedias desde África

Problemas irresolubles en "Africa, Biography of the Continent":

(1) Lo busqué gratarola en la web, no lo encontré después de una operación de rastrillaje como no se ha visto desde el asesinato de Bin Laden para acá.

(2) Lo compré en Amazon, pero su nuevo formato AZW3 es difícil de crackear, al menos para un lego. Pedí "refund".

(3) En el proceso bajé varios programas: primero unos para crackear, no funcionaron, trajeron virus. Luego bajé unos antivirus. Que tampoco funcionaron. Ahora cuando abro Chrome aparece una segunda ventana. Voy a esperar a una cura natural.

(4) Lo compré en una librería online de Nueva Zelanda, que prometía formato EPUB. Y en realidad no: te obligaba a bajarte un programa llamado Kobo, que era una especie de tortura en cámara lenta, mucho más a las 4.42am de la mañana. Pedí refund:

"I bought "Africa" by John Reader. Please could you refund me? Kobo is a mess, I cannot read my book. I'd like to cancel the purchase, I did my best and spent an hour dealing with this Kobo thing. I don't want to get into the details or have a conversation about it, if you want email me to lllach@gmail.com and i can send you a capture image from my computer, but it would be nicer if you just refunded me and take the book away. Thanks"

(5) Todo esto de hacerme la víctima tiene un objetivo. Tengo un día complejo, y tengo un enorme nivel de estrés y presión por haber pifiado un poco el libro anterior ;) De modo que, tratándose abril de un mes de 30 días y mayo de uno de 31, vamos a reasignar el día 1 de mayo y suponer que se llama "31 de abril". Elegiré entre algunas opciones mencionadas y otras que me enviaron y antes de que termine el Día del Trabajador tendremos algo. Salvo que haya un clamor popular (que no creo) por comprar el libro en Amazon. Me daría bronca pagar 10 veces, la verdad.